TE AMO HERMOSA
Cd. Juarez Chih. Mex.
Por la forma de jugar de los mexicanos el día de ayer contra Trinidad y Tobago, no creo que haya mucha posibilidad de hacer algo en el mundial.
El conformismo del equipo tricolor, al ya tener en la bolsa el pase a Sudáfrica hizo que no salieran a jugar como en los últimos partidos.
Y es que el haber luchado por el primer lugar, les daba ciertos privilegios como es el ser cabeza de serie y no ser movidos de sede.
Por los jugadores que hay en el extranjero, se le debería considerar una de las mejores selecciones de la historia, pero lo que les hace falta es actitud, el creerse que de verdad son buenos y mostrarlo en la cancha.
Tener corazón, como en su momento lo mostraron Luis Hernández, Ramón Ramírez, Alberto García Aspe, Benjamín Galindo, Ignacio Ambriz, etc.
Ójala que el tiempo que falte para el mundial les haga cambiar de actitud y demostrar que los mexicanos podemos tener esperanza de hacer un mejor papel en la justa mundialista.
Dejar de ser conformistas y que le echen ganas, si Aguirre dice que el equipo es de guerreros, que lo demuestren y que no se achiquen a la hora buena.
Que saquen el orgullo de ser mexicanos... si es que lo tienen.
la MaLquEridA.
No entiendo como es que en el partido México El Salvador, que obvio ganó México, nadie se dió cuenta de que un enjambre de abejas estaba en la portería de El Salvador.
Apenas empezado el partido, cerca de los 2 minutos de juego, las abejas empezaron con su zumbido aterrador sobre la cabeza del portero salvadoreño, siendo interrumpido este, cerca de 9 minutos.
Unos minutos antes de empezar cada partido, el campo debe ser inspeccionado por el cuerpo arbitral. Entonces ¿cómo se explica que las abejas hayan aparecido así de repente, si ya habían revisado la cancha?.
Yo creo que fué una táctica que emplearon los salvadoreños para ganar ante México. Y es que vieron tan grande el estadio y a tanto mexicano que trajeron a sus abejas, las pusieron en una portería pensando que esa sería la que le tocara al cancerbero azteca.
Solo que en el volado, les tocó a ellos la portería con enjambre.
Tan-tan.
Escrito por la Malquerida.